Big Magic: el empujón que necesitaba

Ciudad de México, 25 de marzo de 2026.

Terminé de leer Big Magic de Elizabeth Gilbert, la misma autora de Eat, Pray, Love.

Recuerdo que en la reseña de aquel libro les comenté cómo fue que me interesé en su obra. Básicamente fue después de escucharla en un podcast donde me pareció una mujer interesante, coherente, con un discurso con el que me identifiqué. Este libro lo escribió en 2015, casi diez años después de su exitosa novela.

Se trata de un manual sobre la creatividad. Y me parece un libro que se puede ver de dos maneras diferentes.

Por una parte, tiene una premisa desde las primeras páginas con la cual no me identifico. Me parece un poco absurda. Es la idea de que la creatividad es un acto de magia y que esa gran idea para tu obra creativa está flotando en el aire, y que lo que uno debe hacer es estar abierto a recibirla y ser el conducto físico para plasmarla. Y si uno no lo hace, esa idea terminará en otro lugar.

No estoy convencido de que este planteamiento sea correcto. Es original, pero me parece difícil de creer. La primera parte viene mucho de esta cuestión mágica, casi sobrenatural, de cómo debemos ser conductos para esta iluminación. Debemos prestar nuestro cuerpo y nuestro talento como herramienta para este propósito, porque si no, alguien más lo hará.

Sin embargo, cerca de la mitad el libro empieza a tomar una forma diferente y se convierte en un manual de herramientas con consejos prácticos. La mayoría son cosas que ya hemos escuchado en algún otro momento, pero que hace falta volver a escuchar. Recomendaciones para ejercer la creatividad, para tener paciencia, para no tener miedo, abrir el corazón y dejar fluir la energía creativa. Vencer el miedo es tal vez lo más importante, junto con la consistencia y la paciencia.

A mí me vino bien. Y esto es más una confesión. Como seguramente lo sabes, estoy haciendo este ejercicio de escritura consistente a partir de este 2026. Prácticamente estoy terminando marzo y llevo tres meses escribiendo de manera constante, venciendo miedos, prejuicios y barreras. Este libro, aunque tiene consejos básicos, me reforzó esa convicción que cargo entre la edad, el qué dirán y el nadie me va a leer.

Fue el empujón que necesitaba.

Si tú en algún momento has tenido miedo de ejercer tu arte, sea cual sea, fotografiar, pintar, cantar, escribir, hacer música, creo que aquí puedes encontrar argumentos que te van a motivar para hacerlo.

Es un libro que se lee fácil, no es complejo. Sin embargo, me costó trabajo leerlo de noche, porque aunque sus ideas son básicas, requieren reflexión. No es solo recibir imágenes como en una novela. De hecho, lo tuve que parar a la mitad para poder terminar El último catón, que ese sí me cayó bien como lectura de noche. Después regresé a Big Magic, le di su pausa, su momento de respiro, y al final me terminó cayendo bien.

Lo divido en dos partes. La primera, donde viene esta cuestión mágica y metafísica, no me convence. La segunda, con acciones y recomendaciones concretas, me sirvió mucho. No lo puedo dividir en dos calificaciones, así que le toca un 6.

Mi calificación: 6 sobre 10.

Gracias por leerme. Para mí es muy importante. Déjame un comentario, dame like en mis redes. Hazme saber que me lees.


Aquí tienes la lista de los libros que he leído recientemente, junto con sus calificaciones y recomendaciones.

…y aquí algunas recomendaciones específicas para quienes comienzan a leer o desean leer más.


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